Hay fines de semana míticos en los que se sube al Midí, otros pasan a ser noticia por una travesía de bici de un montón de kilómetros, o por las proezas de Julita...

Otros sin embargo...parecen que pasarán sin pena ni gloria...sólo un concierto periférico, unas pizzas de La Giara...y un paseo a por robellones en la Guarguera... Pero estos fines de semana en los que nada es extraordinario pueden convertirse en verdaderas historias...historias de todo tipo...grandes historias...
¡qué historias!...historias que no son fáciles de contar...

En definitiva ¡qué grandes son los fines de semana cotidianos...!